Haz una línea del tiempo de tu vida
Para
esta actividad necesitarás cinco hojas de papel blanco, colores y pegamento.
Pon pegamento en el lado derecho de cada hoja y únelas de manera que
obtengas una sola hoja larga.
Pinta
de un extremo a otro de esta hoja una línea horizontal centrada. Mide
el largo de la hoja y divide el resultado por el número de años que
tienes cumplidos más uno. Con esta medida (que funciona como una escala
de valor) marca cada año, desde tu nacimiento hasta el año actual, en
la línea horizontal. Entre las marcas que indican los años haz líneas
más pequeñas que muestren los meses (doce entre año y año).
Señala
los acontecimientos importantes que has vivido en el lugar temporal
que les corresponde. Por ejemplo, tu primera fiesta o el nacimiento
de tu mascota. También muestra los procesos en tu vida, como tu paso
por la educación primaria o un periodo vacacional importante. Para lograr
esto debes marcar el inicio y el final de un proceso y colorear el segmento
que une los dos puntos.
Sobre
tu línea del tiempo elabora dibujos que ilustren los sucesos, procesos
y personas importantes en tu vida. Pide a tus familiares que te ayuden
con la información que necesitarás.
Escríbete
una carta para el futuro
Con
el paso del tiempo a veces olvidamos las esperanzas que tenemos para
el futuro y las vivencias que experimentamos en el presente. ¿Te gustaría
preservar el recuerdo de lo que crees que será tu vida en el futuro
y la experiencia de cómo la vives en la actualidad? Para guardar la
memoria, nada mejor que escribir. Escríbete una carta a ti mismo en
donde describas aquello que te gustaría recordar de tu vida presente
e imagina cómo será tu vida dentro en el futuro, en un año, dos o más.
Guárdala en un sobre y ponle la fecha en que la escribiste y cuándo
deseas abrirla de nuevo. No la pierdas, en unos años esta carta será
una fuente importante de tu historia personal.
Haz
una "vela del tiempo"
Consigue
una vela lo más larga posible. Con una regla, coloca marcas a intervalos
de distancia iguales, empezando por la punta donde se encuentra la mecha.
Prende la vela y mide el tiempo que tarda en consumirse hasta la primera
marca. Ese mismo tiempo debe tardar en llegar a la segunda marca y así
sucesivamente. Cuida que tu vela del tiempo no esté expuesta a corrientes
repentinas de aire que provoquen que se consuma de forma irregular o
se apague. Registra la hora en que prendes tu vela, ¿cuánto tiempo tardará
en consumirse, qué hora será entonces?.