Destacado músico duranguense, considerado
como uno de los valores que ha tenido México en el mundo artístico
musical; fue el primer mexicano que escribió sinfonías.
Nació el 7 de febrero de 1864 en la ciudad de Durango; murió en el año
de 1907. Fue hijo del Lic. y político Vicente Castro
y la señora María de Jesús Herrera. Su nombre completo fue:
Ricardo Rafael de la Santísima Trinidad Castro Herrera.
Desde pequeño reveló actitudes naturales para el estudio de la música
iniciando sus estudios musicales a la edad de 6 años, bajó la dirección
del maestro Pedro H. Ceniceros, donde destacó en aprovechamiento, superando a
todos sus compañeros, que eran de mayor edad.
En el año de 1877, su padre fue electo diputado del VIII Congreso
de la Unión por el estado de Durango, por lo que la familia fue trasladada
a la capital de la República; Ricardo ingresó a la escuela Nacional
Preparatoria con la tendencia de seguir la carrera de su padre. No le
agradaron sus estudios y en 1879 se inscribió en el Conservatorio Nacional
matriculándose en las cátedras de piano con el maestro Juan Salvatierra
y en la clase de composición con el maestro Melesio Morales.
Los conocimientos obtenidos en Durango y su extraordinaria capacidad,
le permitieron terminar su carrera en sólo cuatro años, en 1883,
a la edad de 19 años. Siendo aún estudiante en 1880, inició la carrera
de concertista, actuando brillantemente en audiciones organizadas en
el Conservatorio.
En 1882 obtuvo un premio como concertista de piano en la ciudad de Querétaro
y en 1885 fue enviado a las fiestas de la exposición algodonera de Nueva
Orleans, representando a nuestro país en su ramo. El éxito que alcanzó
fue absoluto y dio conciertos en Chicago, Filadelfia y Nueva York.
Junto con Gustavo C. Campa, Juan Hernandéz Acevedo, Carlos J. Meneses,
Ignacio Quesada y Felipe Villanueva integró el grupo conocido como:
El grupo de los seis, artistas de corte afrancesado
que se reunían para discutir y analizar temas de actualidad musical,
quienes mucho influyeron en la evolución de la música en su tiempo.
En 1883 para antes de terminar sus estudios en el Conservatorio Nacional,
compuso la primera sinfonía de corte mexicano escrita hasta entonces.
En mayo del mismo año el gobierno de México lenvió a Venezuela las obras
del músico duranguense para la conmemoración del primer Centenario del
nacimiento del libertador Simón Bolívar.
En unión de Gustavo C. Campa, Juan Hernández A. y Pablo Castellanos,
fundó el Instituto Musical Campa Hdez. Acevedo, donde Castro impartía
la clase de piano.
En 1889 Castro Herrera era famoso en México y en el extranjero. Su país
lo designó miembro del jurado calificador del concurso de mazurcas,
en Barcelona España; En la inuguración, en 1892 de la Sociedad
Anónima de Conciertos, Castro fue escogido para tocar en la primera
función, en la que presentó cinco piezas extraordinarias, que le valieron
reconocimientos y famas merecidas.
En 1896, al inaugurase la sala de conciertos de la Casa Wagner, hoy
Sala Sahieffer se encomendó a Castro el concierto inaugural,
en ese año se estrenó el Teatro Renacimiento, con su ópera Atzimba.

El Teatro
Ricardo Castro fue erigido en su honor; en 1907. Actualmente
funge como museo.